Ibiza debe parte de su fama mundial a su increíble e incomparable oferta de ocio nocturno. También a la calidad de sus Beach Clubs, restaurantes, discotecas y locales exclusivos. Pero nada de esto sería posible sin el entorno privilegiado del que disfrutan residentes y visitantes. O sin el magnetismo que parece atraer y atrapar a todo aquel que visita por vez primera la isla. Ibiza esconde multitud de rincones en los que el relajarse, desconectar del ruido y conectar con algo más místico y profundo. ¡Respira profundo y siente el relax!
Acompáñanos en un recorrido por algunos de los lugares indispensables si vienes a Ibiza en busca de emociones, pero también de momentos de relax en entornos inolvidables.
La riqueza de la sal
Las salinas de Ibiza han sido durante siglos uno de sus principales motores económicos. Si eres amante de la fotografía, o simplemente te conmueves al observar la belleza, no puedes dejar de visitar el Parque Natural de ses Salines. Además puedes aprovechar para disfrutar de uno de los arenales más extensos de la isla. Hablamos de la playa Es Cavallet, que ya mencionamos al hacer un repaso de las playas con la arena más fina.
Atlantis, un lugar rodeado de misterio
Conocida popularmente como Atlantis, su nombre original es Pedrera de Cala d’Hort. Se trata de una antigua cantera de la que antiguamente se extrajo roca con destino a Sant Antonio y a la ciudad de Ibiza, que sirvió para construir sus murallas. Actualmente forma una de las zonas de baño más especiales y únicas de Ibiza. Rocas enormes y planas permiten tender la toalla y relajarte al lado de las piscinas naturales de agua salada, desde donde el magnetismo de Es Vedrá se siente intensamente. Si logras acceder a este icónico emplazamiento desde la Torre des Savinar, entenderás mejor el significado de la palabra relax.
Santa Agnés de Corona
Este es uno de los rincones con mayor encanto de Ibiza. Una localidad muy pequeña formada por poco más que una iglesia y unas pocas construcciones revestidas de blanco que alojan algún restaurante y una tienda. Pero el entorno es idílico. La tierra rojiza y los almendros son los protagonistas de un paisaje por el que es habitual observar los rebaños de ovejas, totalmente ajenas al bullicio de las zonas turísticas. Un lugar en el que el tiempo parece haberse detenido.

Sant Joan de Labritja
Otra ubicación remota en la zona más salvaje y agreste de la isla. Cercana a la costa Norte de Ibiza, Sant Joan de Labritja cuenta con varios reclamos turísticos importantes, como el santuario des Culleram o la mítica e imprescindible playa Benirrás, donde se pueden observar las antiguas casas de los pescadores. Pero el pueblo en sí ya es un reclamo por su cautivadora belleza. Y si además lo visitas en domingo, podrás disfrutar del ambiente cosmopolita de su mercado de artesanía.
Es Vedrá y Es Vedranell
En el oeste de la isla, cerca de Cala Bassa, encontramos una de las reservas naturales más impactantes de las islas baleares. Frente a la playa de Cala d’Horts se alza es Vedrá (con 382 metros) y su hermano pequeño es Vedranell. Estos islotes son auténticos paraísos para la fauna, y en ellos conviven desde el halcón peregrino, el delfín mular y la carismática lagartija de las pitiusas.

Como ves, Ibiza no es únicamente ocio nocturno y fiesta hasta el amanecer. Sus paisajes y sus parajes naturales ofrecen al visitante múltiples opciones de relax.
Pero si lo que buscas es un lugar en el que disfrutar, de fácil acceso, en el que no falte la comida y las bebidas más refrescantes y glamurosas, no busques más… Visítanos en Cala Bassa Beach Club y déjate seducir por la experiencia. ¡Te esperamos!