Sus poco más de 468 kilómetros cuadrados de escarpados picos montañosos y estrechos valles por donde fluyen numerosos cursos de agua atesoran un patrimonio gastronómico y artesanal único.
Comer es un placer y, poder degustar y saborear los productos autóctonos de la gastronomía del país al que vamos a visitar, es uno de los principales atractivos que hace que cualquier viaje se convierta en una experiencia única y especial.
Productos autóctonos de gran calidad
La riqueza de un territorio compuesto en un 90% por naturaleza facilita que los productos no solo sean productos de cercanía, sino también de una gran calidad. Y es que la situación geográfica de Andorra es la mejor manera de justificar su particular gastronomía. El microestado más grande de Europa debe a su cercanía con Francia y Cataluña no solo algunas de sus costumbres, sino también muchas recetas, algunas de ellas heredadas de sus países vecinos y adaptadas a su manera.
Si como a nosotros, te gusta conocer los secretos mejor guardados de la cocina andorrana, acompáñanos y descubre los productos gastronómicos de este hermoso territorio pirenaico caracterizados por sabores únicos y en los que la influencia de la cocina de los países vecinos, tiene una gran presencia.
Andorra se deshace en tu boca
Carnes
La gastronomía de Andorra está muy ligada a la carne. Es un elemento principal de su cocina con sello propio, como el de Carne de calidad controlada de Andorra para animales como el buey, el caballo, la cabra, el cordero, y también de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) para la carne de ternera y añojo. Es más, como curiosidad, Andorra es el único país del mundo con dos vacas en su bandera. ¿Casualidad?

Carnes de caza
Durante la temporada de caza, que transcurre desde septiembre hasta marzo, se abre la veda para poder degustar algunos de los platos más sabrosos de la gastronomía del país. Conejo, liebre, gamuza, ardilla, corzo, jabalí, perdices, pichones o faisanes son algunas de las piezas que llegan a las cocinas de los amantes de la carne. Una de las maneras tradicionales de comer estos animales es en un guiso llamado civet, un término francés que se refiere a estofados hechos con animales de caza y cocinados con verduras y vino. La receta tradicional de civet de jabalí tiene ingredientes tan característicos como chocolate negro y galletas, y a diferencia del de gamuza, se puede cocinar con castañas o patatas.
Mermeladas
La empresa El Pastador, tiene el obrador situado en el medio del pueblo de Sispony. Ahí descubrirás todo tipo de confituras y chutneys, elaborados de manera artesanal con frutas de temporada ecológicas y en algunos casos, de cosecha propia, como la mermelada de arándanos, de frambuesas o de higos.
Recolectar moras a 1300 metros de altitud asegura una mermelada inigualable, y es que en el pueblo de Sispony, se encuentra el obrador tradicional de la pequeña empresa familiar El Pastador. Las recetas tradicionales y el respeto por el producto natural de proximidad son el secreto para poder elaborar mermeladas, confituras, jaleas y chutneys 100% naturales, sin conservantes ni colorantes. Y es que gracias a su dedicación y proceso de elaboración artesanal, El Pastador ha recibido 3 premios de prestigio internacional en el concurso The World’s Original Marmelade Awards.
No dejes pasar la oportunidad de saborear desde las mermeladas clásicas, como las de mora o frambuesa, hasta elaboraciones originales, como la fresa con naranja, o las saladas, como la de pimiento rojo picante asado, la de cebolla agridulce y su famosa variedad de chutneys. También puedes aprender el proceso para prepararla tú mismo en el taller de la empresa.
Quesos
Durante los últimos años en Andorra se están especializando en elaborar delicatessen gastronómicas como los productos de Casa Raubert, la primera quesería del país donde se hacen quesos de pastor, es decir, que están elaborados exclusivamente con leche de ovejas de casa. En este establecimiento tienes la oportunidad de degustar nueve tipos de quesos, como el torb mezclado con diferentes especias y frutos secos, además del yogur o el requesón.
Embutidos
Las recetas de estos alimentos, que pasan de generación en generación, son parte de la riqueza cultural y gastronómica de Andorra. Algunos de estos embutidos, como la butifarra o la longaniza seca, son populares también en otros lugares. Sin embargo, algunos son más típicos de esta zona del Pirineo, como la donja, la briguera o el bisbe. De hecho, estos manjares, reconocidos como recetas tradicionales de Andorra, son algunas de las especialidades de empresas como Cal Jordi o Els Escaubells.
Setas
La temporada de setas en Andorra llena los bosques de Ordino, La Rabassa y otras zonas boscosas de los amantes de estos hongos. Este ingrediente, que se convierte cada otoño en factor estrella en las cocinas, abunda en el principado gracias a su gran extensión de bosques, la vegetación salvaje y el clima seco. Algunas de las variedades que más se encuentran son los hongos negros, los robellones, los pies de rata y los higróforos escarlata.
El arroz de montaña con setas es una de las recetas más conocidas entre los andorranos. También son comunes preparaciones como la sopa de carreretes (senderuelas), la crema de boletus, el caldo de setas secas y otros muchos platos en los que acompaña al cerdo, la gallina, el pollo y el conejo, entre otras carnes.

Sirope de abeto
El Nectum es un sirope de piñas de abeto tradicional de Andorra cuya receta tiene más de 200 años de antigüedad. En esta se mezclan las piñas con el azúcar y brotes y ramas del Pirineo, que se recolectan entre agosto y octubre, y se macera durante ocho meses. Esta bebida se hacía tradicionalmente en los hogares y se utilizaba como una especie de jarabe por sus beneficios para combatir los resfriados y mejorar la respiración. Aun así, a partir de su reciente recuperación por parte de El Rebost del Padrí, también se empieza a usar en algunos platos.
Conociendo nuevos sabores a pie de pistas
En cuestión de restaurantes, Andorra cuenta con una amplia y variada oferta. Aunque las bordas tradicionales són el sitio más típico en el que degustar los platos más tradicionales, con la llegada del turismo, la oferta gastronómica se ha reinventado.
Un tipo de restaurantes que ha crecido en popularidad son aquellos que encontramos ubicados a pie de pista en las estaciones de esquí. Muchos de los visitantes que practican deportes de invierno suelen degustar platos e ingredientes típicos de Andorra en este tipo de restaurante. Aunque en alguno de ellos podemos encontrar propuestas muy dispares que combinan esencia y tradición con elementos innovadores.

Una de las propuestas en las que el mar y la montaña se dan la mano es el CBbC Costa Rodona. Un snow lounge en el que poder degustar unas buenas ostras y una deliciosa paella rodeado de las maravillosas vistas de las montañas nevadas. Un concepto que une la gastronomía ibicenca y pirenaica en los platos que conforman su carta. No te pierdas esta experiencia y acércate a Pas de la Casa para sentir la esencia de Ibiza a pie de pista.