El segundo puente tibetano más largo del mundo que pocos se atreven a cruzar

Puente tibetano en Andorra

Con una elevación máxima de 158 m y situado a 1875 metros de altura, esta nueva atracción turística, inaugurada el 9 de junio en Canillo, es de visita obligada para los más intrépidos o aquellos que tengan ganas de experimentar una nueva aventura. 

¿Quién dijo miedo a las alturas?

Un puente tibetano es una estructura minimalista anclada por dos extremos cuya misión es superar accidentes geográficos. Conocido también con el nombre de  pasarela suspendida, la persona que lo atraviesa parece que se encuentre flotando sobre el aire

Originaria del Tíbet, este tipo de técnica se utilizaba para superar barreras geográficas que, de cualquier manera, eran imposibles de superar, de ahí el nombre de puente tibetano. Con el paso del tiempo, este tipo de puentes se han ido integrando en los parques de aventuras y crecieron como desafío a la gravedad junto a las tirolinas.

Así es el puente tibetano de andorra

Desde hace unos meses, el segundo puente de estas características más largo del mundo luce en los Pirineos andorranos, concretamente en Canillo. Abierto al público de junio a noviembre, esta nueva infraestructura tiene 603 metros de largo y una elevación máxima de 158 metros sobre la Vall del Riu. El acceso solamente está permitido subiendo desde Canillo con el autobús oficial, que se incluye con el precio de la entrada. 

El puente situado a 1875 metros de altura, mide un metro de ancho y esto permite que la gente pueda circular en ambos sentidos de la marcha, ya que la ruta está diseñada para ir y volver por el mismo camino. Con un ancho de paso de un metro y unas barandillas separadas entre sí por 1,70 metros, esta estructura ha estado diseñada para que pueda cruzarse por dos personas a la vez. Algo que le diferencia de la mayoría de los puentes de este tipo al ser de doble sentido, es decir, de ida y de vuelta.

¿Dónde está ubicado el puente tibetano?

El puente está situado en el valle “VALL DEL RIU” de los Pirineos y en uno de los parajes naturales más espectaculares del Principado de Andorra. Ubicado en Canillo, una de las parroquias con más altitud del principado, su entorno cuenta con parajes privilegiados de gran belleza que te invitan a disfrutar de la naturaleza juntamente con una amplia oferta de turismo activo.

Si te apetece visitar esta nueva atracción, es necesario que adquieras el ticket a través de internet o si lo prefieres puedes comprarlo en la Oficina de Turismo de Canillo. Recuerda que solamente puedes acceder al puente en autobús desde el pueblo de Canillo o desde el parking del Mirador del Roc del Quer.

Con la construcción del puente tibetano, que ha costado 4,6 millones de euros, el gobierno del principado de Andorra busca impulsar el turismo activo en la zona fuera de la temporada invernal. Su capacidad de carga es de hasta 600 personas a la vez, y se estima que traspasan el puente unas 165 personas por hora, lo que serían unas 60 personas en el mismo momento.

No apto para los que sufren vértigo o tienen miedo a las alturas

El puente tibetano de Andorra no busca el desafío con la gravedad sino simplemente que puedas disfrutar de un paseo a 1.875 metros de altitud para cruzar a pie los 603 metros de la estructura; el doble si se realiza el habitual camino, ida y vuelta, desde el punto de partida hasta el otro extremo de la estructura metálica, con medidas de seguridad y que, lógicamente, quedará cerrado al público cuando la fuerza del viento pueda crear algún peligro. 

Cerca del puente tibetano hay otra de las atracciones más populares del país, el Mirador del Roc del Quer. El abono combinado te permite realizar la visita a las dos atracciones incluyendo el traslado en autobús.

Mirador del Roc del Quer

Este impresionante mirador suspendido en el aire -con secciones del suelo construidas en cristal bajo tus pies- se ha convertido en un imprescindible para aquellos que visitan Andorra con ganas de ver naturaleza. Ofreciendo unas vistas de escándalo con la sensación de sentir como si las montañas del pirineo te abrazaran. Uno de esos lugares difíciles de olvidar con unas panorámicas que te quedarán grabadas en la retina para siempre.

El mirador localizado a 2000 metros de altitud es la oportunidad perfecta para sacar fotos de ensueño de las vistas espectaculares del valle de Montaup y de Canillo así como del pico de Casamanya. Una pasarela de 20 metros de largo, 8 de ellos asentados en tierra firme, pero los otros 12 se adentran en la panorámica misma, un saliente que queda suspendido en el aire, provocando la sensación de estar levitando.

Además, podrás admirar la emblemática estatua de la figura de un pensador, obra del artista Miguel Ángel González, en la que su actitud calmada y reflexiva te invita a hacer lo mismo mientras contemplas las espectaculares vistas. La figura representa a un pensador sentado sobre una viga, impasible, como si la altura del lugar no le diera ningún miedo. Justo al contrario.